"Pero esto sí admito a ti: Yo adoro al Elohim de nuestros padres de acuerdo al Camino que ellos llaman secta. Y continúo creyendo todo lo que está de acuerdo con la Toráh y todo lo que está escrito en los Profetas. Y continúo teniendo una esperanza en Elohim; que ellos también aceptan, que habrá una resurrección tanto de justos como de injustos. En verdad por esto siempre procuro tener conciencia limpia ante el rostro de Elohim y ante los hombres."
(Shaúl/Pablo) Hechos 24:14-16
Dabár Qodesh / La palabra santa de YHWH



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jueves, 14 de marzo de 2013

¿Hay alguna condición para poder obtener el perdón?

Cuando alguien peque y cometa una falta contra el SEÑOR, engañando a su prójimo en cuanto a un depósito o alguna cosa que se le ha confiado, o por robo, o por haber extorsionado a su prójimo, o ha encontrado lo que estaba perdido y ha mentido acerca de ello, y ha jurado falsamente, de manera que peca en cualquiera de las cosas que suele hacer el hombre, será, entonces, que cuando peque y sea culpable, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, o el depósito que le fue confiado, o la cosa perdida que ha encontrado, o cualquier cosa acerca de la cual juró falsamente; hará completa restitución de ello y le añadirá una quinta parte más. Se la dará al que le pertenece el día que presente su ofrenda por la culpa. Entonces traerá al sacerdote su ofrenda por la culpa para el SEÑOR, un carnero sin defecto del rebaño, conforme a tu valuación como ofrenda por la culpa, y el sacerdote hará expiación por él delante del SEÑOR, y le será perdonada cualquier cosa que haya hecho por la cual sea culpable. (Lev. 6:2-7 LBLA)

El pecado contra el prójimo no es solamente un pecado contra el hombre sino también contra el Eterno. Para poder obtener el perdón del Eterno por los pecados de robo cometidos contra el prójimo es necesario devolver lo que se ha robado añadiendo la quinta parte de su valor. No está permitido demorar la devolución al prójimo, tiene que ser hecha en el mismo día cuando se presenta la ofrenda por la culpa delante del Eterno. Así se puede recibir el perdón del Eterno por la culpa contra Él.

El Eterno no puede perdonar la culpa que tenemos con el prójimo, sólo el prójimo puede perdonar esa culpa. Si no arreglamos las cuentas con el prójimo, en todo lo que nos sea posible hacer, el Eterno no nos puede perdonar tampoco.

De esto enseña también nuestro Rabino en Mateo 5:23-24: “Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” (LBLA) Y en 1 Juan 4:20 está escrito: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto.” (LBLA)

Ahora, si hemos hecho nuestra parte con el prójimo, según todo lo que está a nuestro alcance, entonces podemos estar seguros que el Eterno nos perdona y nos recibe en el tabernáculo celestial donde hay un sacrificio eterno que habla favor de todo pecador arrepentido.

Querido discípulo del Mesías, cree en el perdón que el Eterno da, según lo que está escrito. Cree en el sacrificio del Mesías Yeshúa. Cree que por medio del sacrificio y obra del Sacerdote celestial, el Eterno te recibe con los brazos abiertos, porque está escrito: “y el sacerdote hará expiación por él delante del SEÑOR, y le será perdonada cualquier cosa que haya hecho por la cual sea culpable.”

¡Bendito sea el Eterno por el perdón de nuestros pecados en Yeshúa el Mesías! ¡Somos libres de culpa, haleluyá!

Shabat shalom,

Ketriel

¿Podrá el pecado recibir perdón?

Así hará el sacerdote expiación por él y será perdonado…Así hará el sacerdote expiación por él, por el pecado que ha cometido, y será perdonado…Así el sacerdote hará expiación por él, por el pecado que ha cometido, y le será perdonado.  (Lev. 4:31b, 35b; 5:10b LBLA)

El pecado es el quebrantamiento de un mandamiento. Si el Eterno ordena no hacer algo y el hombre lo hace, entonces comete un pecado y ese pecado atrae la ira justa del Altísimo que a su vez produce consecuencias graves. Pero al mismo tiempo el Eterno en su gran misericordia da al hombre la posibilidad de arrepentirse de su pecado y buscar la reconciliación con Él para que no le vengan todas las consecuencias negativas de su pecado.

En el culto del santuario terrenal el Eterno instituyó un sistema de expiación y perdón de pecados para su pueblo, para que él pudiera seguir viviendo con ellos a pesar de sus errores y rebeldías. El pecado tiene que ser tratado de una u otra manera. Si el pecador no se arrepiente de su pecado tendrá que sufrir todas las consecuencias de él. Pero si se arrepiente, el Eterno se vuelve de su ira y perdona al pecador.

Sin embargo, como el pecado tiene que ser tratado de alguna u otra manera surgió el sistema del sacrificio como medio de expiación por el pecado. El pecado tiene que ser pagado y para que el hombre no tenga que pagar con su vida por su pecado podía sacrificar un animal en su lugar. Un animal inocente tenía que morir para satisfacer la justicia divina y de esa manera el pecador podía ser perdonado.

Esto nos enseña que el pecado en sí no tiene perdón, es el pecador, el hombre, que es perdonado, no el pecado. El pecado es algo terrible que tiene consecuencias mortales para hombres y animales. El pecado no puede ser perdonado jamás, sólo el hombre. Cuando el hombre es perdonado, el pecado pasa al animal y el animal muere en lugar del hombre. Así vemos que el pecado no es perdonado, pero sí el hombre, como está escrito “y le será perdonado.”

Los sacrificios dentro del tabernáculo y templo terrenales servían para que la presencia del Eterno pudiera estar en medio del pueblo. Sin esos sacrificios el Eterno no podía morar entre su pueblo en la tierra.

No obstante, en el templo celestial no pueden ser ofrecidos animales por la culpa del pueblo. Allí hacía falta un sacrificio mayor para que el hombre pudiera entrar en las esferas celestiales y acercarse al Eterno en espíritu. Ese sacrificio fue ofrecido una vez para siempre cuando el Justo se ofreció a sí mismo como sacrificio por los pecados de Israel y el mundo. Su sangre fue llevada hasta el lugar santísimo en el tabernáculo celestial y de esa manera hay perdón eterno para todos lo que se arrepienten de sus pecados y acceso al trono de gracia en el cielo

La muerte expiatoria de Yeshúa es la base segura y eterna para que el pecador arrepentido pueda acercarse al Eterno.

Tres veces está escrito en el texto de hoy que el hombre arrepentido es perdonado. El Eterno no sólo es un Perdonador, se deleita en la misericordia, como está escrito en Miqueas 7:18-19: “¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad? No persistirá en su ira para siempre, porque se complace en la misericordia. Volverá a compadecerse de nosotros, hollará nuestras iniquidades. Sí, arrojarás a las profundidades del mar todos nuestros pecados.” (LBLA)

¡Bendito sea el Eterno por su perdón en el Mesías Yeshúa, el sacrificio perfecto y eterno!

Ketriel

¿Cómo se debe tratar a un pecador arrepentido?

Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará en el lugar donde se degüella el holocausto delante del SEÑOR; es una ofrenda por el pecado.  (Lev. 4:24 LBLA)

Un pecador arrepentido que busca el perdón y la rectificación delante del Eterno es tratado con mucho respeto por la Torá. Cuando una persona venía con un sacrificio al tabernáculo todo el mundo podía ver ese hecho. Pero no se sabía a qué venía el sacrificio, si era para una ofrenda de ascensión (holocausto) o una ofrenda de pecado, como la ofrenda del pecado fue degollado en el mismo lugar donde se degollaba la ofrenda de ascensión (holocausto). Nadie más que el pecador arrepentido y el sacerdote sabía para qué era el sacrificio. De esa manera el pecador arrepentido quedaba protegido de las habladurías de la gente, porque no sabían que su ofrenda era de pecado.

Esto nos enseña que el Eterno es muy cuidadoso para no avergonzar al hombre, especialmente cuando tiene un corazón arrepentido. En lugar de exponerlo en público lo protege y no solamente cubre su pecado mediante el poder de la expiación del sacrificio sino también cubre su honra por medio de esta ley que estamos estudiando.

Aprendamos de nuestro Padre celestial y hagamos lo mismo, nunca avergonzando a uno que está arrepentido de su pecado y nunca revelando los pecados de los demás que han sido perdonados.

¡Bendito sea el Eterno por su amor, su perdón y su respeto al hombre!

Ketriel

¿Por qué las ofrendas de paz tienen que ser ofrecidas sobre el holocausto?


Y los hijos de Aarón lo quemarán en el altar, sobre el holocausto que está sobre la leña en el fuego; es una ofrenda encendida de aroma agradable para el SEÑOR.(Lev. 3:5 LBLA)

Sólo una parte del sacrificio de paz fue entregada al templo. El resto fue comido en algún lugar del atrio o dentro de las murallas de Yerushalayim. Mediante este sacrificio se podía disfrutar juntamente con HaShem, comiendo con la familia y los amigos. Esta comida constituye una manera de disfrutar de la íntima relación con HaShem.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “sobre” es al – על. Normalmente significa “sobre” pero también puede significar “además”, como en Levítico 2:2. Según Rashí, en este caso hay que entenderlo como “aparte de”. Esto significa que las partes separadas del animal del sacrificio de paz son quemadas sobre el altar después de la ofrenda de ascensión (holocausto) continua.

Esto nos enseña que no puede haber un verdadero disfrute de la comunión con HaShem, sin antes haberse entregado totalmente.

También nos enseña que la muerte del Mesías Yeshúa es la base sobre la cual podemos tener comunión con HaShem y disfrutar ante su presencia.

El mensaje que se da cuando se ofrece el holocausto es: Toda mi vida es para ti.

El mensaje que se da cuando se ofrece la oblación es: Te sirvo con toda mi vida.

El mensaje que se da cuando se ofrece la ofrenda de paz es: Tú eres mi alegría y mi disfrute. Quiero estar contigo junto con mi familia y mis amigos, pasar tiempo en tu presencia, alabándote y recibir tus bendiciones.

Querido discípulo, cuídate de los disfrutes del mundo. Apártate de la música mundana. Revisa también tus motivos en cuanto a canciones espirituales. Si las cantas o escuchas sólo para disfrutar tú, tienes las prioridades incorrectas. Todo disfrute en este mundo debe ser purificado y revisado antes de ser legítimo ante el Eterno. Primero el Eterno y luego nosotros. Si el Eterno no puede disfrutar de lo que haces, tampoco tienes el derecho de disfrutar de ello. Si no puedes disfrutar de algo junto con el Eterno, mejor no hacerlo.

Todo lo que hacemos debe ser para el Eterno como está escrito en Colosenses 3:17 y 23: “Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Yeshúa, dando gracias por medio de El a Dios el Padre… Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.” (LBLA revisada)

Ketriel

¿Qué nos enseña la sal?

Además, toda ofrenda de cereal tuya sazonarás con sal, para que la sal del pacto de tu Dios no falte de tu ofrenda de cereal; con todas tus ofrendas ofrecerás sal.  (Lev. 2:13 LBLA)

La sal tiene dos funciones principales, sazonar y preservar. Una comida sin sal es insípida y alimentos bien salados se mantienen sanos durante mucho tiempo. Por estas razones la sal no podía faltar en la mesa del Eterno. Todos los sacrificios que subían al altar tenían que tener sal. Los sacrificios son una comida para el Eterno (Lev. 21:22) y por lo tanto siempre tiene que ser sazonada con sal ya que toda comida debe tener sal. Y como la sal tiene la capacidad de preservar los alimentos, también simboliza algo perpetuo.

La sal del Mar Salado, llamada “sal de Sodom”, que normalmente se usaba en Israel en tiempos antiguos, nunca pierde su sazón. Por esta razón la sal simboliza lo eterno y es usada como señal de pacto. Lo fundamental de un pacto es que sea perpetuo y por eso la sal es un buen símbolo para ello.

Cuando el Eterno instituyó las ofrendas en el tabernáculo también ordenó el uso de la sal como recuerdo de su pacto perpetuo con el pueblo. Al llamar un pacto “pacto de sal” – brit melaj,ברית מלך – significa que es un pacto sólidamente establecido y perpetuo. Dos veces aparece esa expresión en las Escrituras (Núm. 18:19; 2 Crón. 13:5).

La sal tenía que acompañar no solamente todas las ofrendas que subían al altar, sino también el incienso y el pan de la proposición. Incluso se usaba para la rampa del altar para que los sacerdotes no se resbalaran.

En la mesa de un judío no debe faltar la sal. Después de la destrucción del templo la mesa en la casa de un judío es vista como un altar. Por eso, después de hacer la bendición sobre el pan, es costumbre echar sal sobre el pan o meter los trocitos de pan en sal antes de comerlos. Así se recuerda el pacto delante del Eterno.

El texto que hemos resaltado también nos enseña que sólo se puede acercarse al Eterno a base de un pacto. Es imposible acercarse al Eterno sin tener un pacto como fundamento. La palabra hebrea que normalmente se traduce como sacrificio es korbán –קרבן – (en este versículo fue traducida como ofrenda). La raíz de esa palabra es karav – קרב – que significa acercar(se). El sacrifico no es solamente algo que se acerca al Eterno sino también sirve como medio para acercarse al Eterno. Ahora, sin sal el sacrificio no es acepto delante del Eterno. Con otras palabras sin pacto no hay cercanía al Eterno.

Todos los pactos entre el Eterno y el hombre sirven como plataformas para que el hombre pueda acercarse al Altísimo.

¡Bendito sea el Eterno por los pactos que ha hecho con los hijos de Noaj (Noé), Avraham, el pueblo de Israel, David y el Mesías por medio de los cuales el hombre puede acercarse al Eterno y ser bien recibido!

Bendiciones,

Ketriel

¿Cómo se puede aplicar el principio de la ofrenda de cereal de manera personal?

Cuando alguien ofrezca una ofrenda de cereal como ofrenda al SEÑOR, su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso. Entonces la llevará a los sacerdotes hijos de Aarón; y el sacerdote tomará de ella un puñado de la flor de harina, con el aceite y con todo su incienso. Y el sacerdote laquemará como memorial sobre el altar; es ofrenda encendida de aroma agradable para el SEÑOR. El resto de la ofrenda de cereal pertenece a Aarón y a sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas encendidas para el SEÑOR. (Lev. 2:1-3 LBLA)

El sacrificio de olá (ascensión, holocausto) se da de animales. Estos animales representan la vida del hombre. Cuando se entrega un animal para ser quemado enteramente se está dando un mensaje a HaShem: “Yo te pertenezco enteramente”. La ofrenda de ascensión representa nuestra entrega total.

El sacrificio de minjá (ofrenda de cereal) se da de los productos agrícolas. Estos productos representan el trabajo del hombre. Cuando entregamos estos productos a HaShem estamos diciendo: “Mi trabajo te pertenece enteramente”. La oblación representa nuestro servicio a HaShem.

Mientras que la ofrenda de ascensión no es comida, la mayor parte de la oblación es comida por los sacerdotes. Sólo un puñado de harina es ofrecido en el altar junto con todo el incienso. Esto nos enseña que el servicio que hacemos para HaShem es expresado principalmente por medio nuestro servicio a los líderes que él ha puesto sobre nosotros.

El incienso representa la oración y la alabanza a HaShem, (cf. Sal. 141:2, Rev. 5:8). El hecho de que todo el incienso tiene que ser ofrecido a HaShem nos enseña que no podemos dar la alabanza suprema u orar a los hombres, sino sólo al Padre.

No se puede servir a HaShem sin servir a los hombres, y especialmente los líderes que HaShem ha puesto, como está escrito en 2 Corintios 8:5: “y esto no como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios.” (LBLA) Primero se dieron al Señor, lo cual es el sacrificio de olá, de entrega total, a HaShem. Luego se dieron a los emisarios, los líderes, que HaShem había puesto sobre ellos. No puede haber una entrega total a HaShem sin un servicio y sometimiento a los líderes que Él ha puesto.

El Padre busca adoradores. Un adorador es uno que se ha entregado enteramente a Él, que ha pasado por la experiencia de la olá. Sólo el que pasa por la olá puede luego servir a HaShem con sus obras. Por eso la olá es presentada antes que la minjá. HaShem busca corazones entregados y dispuestos a hacer su voluntad.

Querido discípulo. ¿Has entregado tu corazón a HaShem? ¿Eres completamente suyo? ¿Estás reteniendo algo de tu vida para no ser entregado a tu Padre? ¿Has dado un sacrificio de olá de ti mismo? En tal caso podrás servirle correctamente. Si no, tus obras y tu servicio a HaShem no van a ser totalmente agradables para él.

No es lo mismo servir y obedecer al Padre sin una relación con el Padre, que hacerlo a base de una relación. La diferencia entre estas dos cosas no se ve por fuera, tiene que ver con el corazón, con la actitud interior. Lo más importante es nuestra relación con nuestro Papá celestial y con su hijo Yeshúa el Mesías, enviado por Él. En esa relación está la vida máxima, la vida eterna, como está escrito en Juan 17:3: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Yeshúa el Mesías, a quien has enviado.” (LBLA revisada)

Kol tuv,

Ketriel

¿Cómo se puede aplicar el principio del holocausto de manera personal?

Es holocausto, una ofrenda encendida de aroma agradable para el SEÑOR. (Lev. 1:13b LBLA)

La olá (holocausto) representa la entrega total de nuestras vidas. Le damos todo lo que somos a HaShem. Nos damos a nosotros mismos a Él. No damos en primer lugar lo que tenemos o lo que podemos lograr, sino a nosotros mismos como ofrenda de ascensión, para ser consumidos delante de Él y no tener nada para nosotros mismos. No nos pertenecemos.

En el momento de la entrega somos presentados ante Él, para luego, poco a poco, experimentar la olá, empezando por darle nuestra vida, representada por la sangre.

Después de darle nuestra vida, Él nos va partiendo en trozos. Primero toma nuestra cabeza, nuestra mente, y la quema hasta que no quede nada de lo nuestro. Entonces nuestra oración será “No se haga mi voluntad sino la tuya. Las cosas no son de la manera que yo las entiendo, sino según lo que tú entiendas y según están reveladas en tu Torá.”

El siguiente paso del sacrificio de nuestro ser es cuando es quitado el “sebo”, aquella protección que cubre nuestras entrañas (nuestros motivos, intenciones y sentimientos). De esa manera somos hechos vulnerables. Nuestra insensibilidad hacia lo divino es eliminada. Esto se puede comparar con la circuncisión del corazón (cf. Deuteronomio 10:16). También puede ser comparado con la eliminación del muro de protección de argumentos alrededor de las emociones y la mente de una persona, como está escrito en 2 Corintios 10:3-6: “Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Elohim para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia del Mesías, y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea completa.” (LBLA revisada)

El siguiente paso de la ofrenda de ascensión es que las entrañas y las patas son lavadas en agua, lo cual representa el proceso de purificación por la Torá, como está escrito en Juan 15:3: “Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.” (LBLA) En Efesios 5:26 está escrito: “para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra” (LBLA)

Las entrañas representan los motivos, las emociones, los deseos etc. Las patas representan nuestra conducta, el caminar, nuestro estilo de vida. Nuestros motivos y nuestra conducta tienen que ser purificados por la Torá para poder ser ofrecidos delante de HaShem como un olor agradable. HaShem nunca acepta nuestros deseos sin haberlos purificado por la Torá. Tampoco acepta nuestro estilo de vida sin la purificación por la Palabra. Todo tiene que pasar por una corrección, mediante el proceso del estudio de la Torá dirigido por el Espíritu de HaShem. En las Escrituras, tanto la Torá como el Espíritu son simbolizados por el agua.

En la olá, todo tiene que ser quemado. Esto significa que no puedes dejar nada de tu vida para ti mismo si vas a ser agradable para HaShem. Todo tiene que ser entregado tu Padre celestial, pieza por pieza.

Cuando te presentas a HaShem por primera vez con alegría y con el deseo de servirle y ser su siervo y su amigo, Él recibe tu vida. Te da una vida nueva en lugar de la que tú le entregaste. Esa vida nueva es la vida de resurrección por medio de Yeshúa el Mesías. Luego te va reclamando parte por parte, profundizando la entrega hasta que no quede nada de ti mismo, y sólo dependas de la nueva vida de resurrección que hay en Mashíaj. Cuando hayas llegado a ese nivel de la ofrenda de ascensión estás sintiendo y diciendo que tu vida no significa nada para ti, como está escrito en Hechos 20:24: “Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Yeshúa, para dar testimonio solemnemente de las buenas nuevas de la gracia de Dios.” (LBLA revisada) En Mateo 10:39 está escrito: “El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallará.” (LBLA) En Lucas 22:42 está escrito: “diciendo: Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.” (LBLA)

Los que se entregan totalmente al Eterno serán sumamente elevados.

Shavua tov,

Ketriel

miércoles, 6 de marzo de 2013

¿Quién fue Betsalel?

Y Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá, hizo todo lo que el SEÑOR había mandado a Moisés. 

(Éx. 38:22 LBLA)

¿Quién fue Betsalel? 

El Eterno escogió a Betsalel para dirigir la obra del tabernáculo. Su nombres significa “en la sombra del Poderoso”. El abuelo de Betsalel era Jur, él que había estado en el monte junto con Aharón para sostener las manos de Moshé en la guerra contra Amalec (Ex. 17:10-12). El padre de Jur fue Calev (1 Cron. 2:19-20), uno de los dos espías que rehusaron hablar mal de la tierra prometida y sobrevivieron la sentencia de muerte de la generación perversa.

Betsalel era un joven sin experiencia en la vida. El Talmud (Sanhedrín 69b) muestra cómo se puede calcular su edad y llega a la conclusión de que sólo tenía trece años cuando construyó el tabernáculo.

Esto nos enseña por un lado que las buenas obras de los padres benefician a los descendientes en varias generaciones.

Por otro lado nos enseña que el Eterno puede tomar a un joven de trece años y dotarlo con tanta sabiduría de modo que sea capaz de trabajar con tanta variedad materiales y artesanías y además dirigir y enseñar a otros para que puedan colaborar con él en esa magnífica obra.

En 1 Corintios 1:27-29 está escrito: “sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; para que nadie se jacte delante de Dios.” (LBLA)

¡Bendito sea el Eterno por sus obras maravillosas en los hijos de los hombres!

Ketriel

domingo, 3 de marzo de 2013

¿QUE SIMBOLIZA LA MADERA DE CUBIERTA'


Hizo luego para el tabernáculo tablas de madera de acacia, colocándolas verticalmente…Y revistió de oro las tablas, e hizo de oro sus argollas por donde pasaran las barras, y revistió de oro las barras

(Éx. 36:20, 34 LBLA)


¿Qué simboliza la madera cubierta de oro?

La madera simboliza lo humano. El oro simboliza lo divino. Cada tabla en el tabernáculo simboliza una persona justa en la congregación del Eterno. El primero de estos dos textos dice que las tablas tenían que colocarse verticalmente. El texto hebreo dice que tenían que estar de pie. El segundo texto dice que las tablas tenían que ser revestidas de oro.

Del primer texto podemos aprender que cuando el Eterno quiere formar su casa de hombres mortales no desea que estén acostados, aplastados, avergonzados y humillados, sino levantados, erguidos, de pie y elevados, como está escrito en Levítico 26:13: “Yo soy el SEÑOR vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para que no fuerais esclavos de ellos; rompí las varas de vuestro yugo y os hice andar erguidos.” (LBLA)

El segundo texto nos enseña que para formar una casa para el Eterno hace falta ser revestido de lo divino. Muchas cosas divinas han sido entregadas del cielo y todas son para revestir a los justos. La Torá, la justicia divina, el Mesías, el poder del Espíritu, la naturaleza divina, la incorrupción y la inmortalidad etc.

Por un lado el Eterno ya nos ha entregado estas cosas en su gracia, pero por otro lado todavía no hemos sido revestidos totalmente de ninguna de ellas. Por esto tenemos el relato de la Torá que enfatiza que todas estas cosas tenían que ser hechas por Betsalel y su equipo de obreros. Por un lado ya lo tenemos, pero por el otro tenemos que esforzarnos para conseguirlo.

Por medio de la salvación has sido elevado para que ya no tengas que andar aplastado. Levántate y camina erguido porque tu Elokim te ha redimido de la esclavitud en el Mesías Yeshúa.

Recibe lo divino por gracia sin obras, pero al mismo tiempo trabaja para ser revestido totalmente de ello. “Vestíos del Señor Yeshúa el Mesías… Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como el Mesías os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad… revestíos de humildad en vuestro trato mutuo” (Rom 13:14a; Col 3:12-14; 1 Ped 5:5b LBLA revisada)

Kol tuv, todo lo bueno,

Ketriel

¿EXISTE LA UNIDAD EN LA CASA DEL ETERNO?

Hizo además cincuenta broches de oro, y unió las cortinas una a la otra con los broches, de manera que el tabernáculo llegó a ser una unidad… Hizo además cincuenta broches de bronce para unir la tienda, a fin de que fuera un todo.

(Éx. 36:13, 18 LBLA)


¿Existe la unidad en la casa del Eterno?

Betsalel y sus hombres unieron las cortinas unas con otras para formar una sola pieza. El texto hebreo utiliza la palabra ejad, – אחד para hablar de esa unidad. La palabra ejad significa uno. En la traducción que hemos utilizado se tradujo como “unidad” y “un todo”.

Si cada cortina representa un miembro en la congregación del Eterno, la obra de Betsalel representa el trabajo del Mesías Yeshúa para unir a los que son suyos para formar una casa santa y unida para el Eterno. Una de las cosas que él hace es interceder por sus discípulos para que sean unidos en una unidad prefecta, como está escrito en Juan 17:11, 20-23: “Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros… Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí.” (LBLA)

Como el Mesías Yeshúa es uno con el Padre celestial en sentir y visión, así él quiere que sus discípulos sean uno entre ellos. Esa unidad se consigue cuando la gloria que el Eterno dio al Mesías es transmitida a nuestras vidas personales. Cuanto más seamos llenos del Espíritu y carácter del Mesías, más unidad vamos a experimentar. El que busca lo suyo propio no podrá experimentar la unidad con sus hermanos.

En Efesios 4:1-6 está escrito: “Yo, pues, prisionero del Señor, os ruego que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros en amor, esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.” (LBLA)

Que el Eterno nos dé la gracia para poder recibir su gloria y mantener la unidad del Espíritu y ser ejad

 Ketriel

¿CUAL ES LA CONSECUENCIA DE SER LLENO DEL ESPIRITU?

Y lo ha llenado del Espíritu de Dios en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte, para elaborar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce… Y Bezaleel, Aholiab y toda persona hábil en quien el SEÑOR ha puesto sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra de construcción del santuario, harán todo conforme a lo que el SEÑOR ha ordenado.

(Éx. 35:31-32; 36:1 LBLA)


¿Cuál es la consecuencia de ser lleno del Espíritu?

El Eterno llenó a ciertas personas con su Espíritu para el trabajo con el tabernáculo. Esa llenura causó una influencia muy significativa en sus mentes y en sus cuerpos. La Torá usa tres términos para hablar de la iluminación de sus almas, los cuales son jojmá,חכמה – sabiduría, tvuná, תבונה – discernimiento y daat, דעת – conocimiento. La llenura del Espíritu del Creador causó que sus mentes pudieran ingeniar cómo debería ser el resultado final de las cosas y cómo podían llegar ese resultado, con otras palabras, tuvieron la capacidad de ver la meta y el camino para llegar a esa meta. La obra práctica del tabernáculo dependía de una actividad intelectual dirigida por el Espíritu del Eterno.

Esto nos enseña que la llenura del Espíritu no disminuye la actividad intelectual sino la aumenta y la canaliza correctamente. El intelecto es una herramienta muy útil para servir al Eterno. Sin embargo es el instrumento más peligroso del hombre porque tiene la capacidad de desviarse del camino del Eterno. El que confía en su intelecto puede ser engañado. El ataque de la serpiente en el huerto del Eden fue contra la mente. Cuando el hombre se desvía con su mente y pone más confianza en su intelecto que en lo que el Eterno ha dicho, se vuelve un ser caído y su mente se ha convertido en su dios (cf. Prov. 3:5).

Sin embargo, una mente sometida a y llena del Espíritu del Eterno es una herramienta sumamente útil en las manos del Creador para que sus planes se puedan llevar a cabo.

La llenura del Espíritu no es como la borrachera del alcohol, es totalmente lo contrario, produce una mente sobria y acciones del cuerpo bien coordinadas, como está escrito en Efesios 5:18: “Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu.” (LBLA)

Este texto de la Torá también nos enseña que la llenura del Espíritu no solamente aumenta y dirige la capacidad mental sino también ayuda de una manera práctica las manos y aumenta la eficacia y las fuerzas físicas para que se pueda materializar hasta su terminación la obra que está por hacer. El Espíritu opera desde dentro para fuera.

Querido discípulo del Mesías, no confíes en tu propia inteligencia y capacidad mental. Confía en el Eterno y deja que te llene con su Espíritu para que tu mente sea alumbrada y dirigida según su plan. Permite también que el poder del Espíritu te llene de tal manera que puedas cumplir sus mandamientos de manera práctica sin cansancio y sin un sentimiento de exigencia con un corazón gozoso y agradecido.


Se lleno del Espíritu,

Ketriel

¿QUE ES MELAJÁ?

Seis días se trabajará, pero el séptimo día tendréis un día santo, día de completo reposo para el SEÑOR; cualquiera que haga trabajo alguno en él, morirá.

(Éx. 35:2 LBLA)

¿Qué es melajá?

En el hebreo hay dos palabras principales que se traducen como trabajo, melajá – מלאכה – y avodá – עבדה. La prohibición para el shabat es hacer melajá no avodá. Entonces para saber lo que está prohibido hacer en shabat es necesario definir lo que es melajá. Y como la palabra melajá se encuentra como resumen de toda la obra de la creación (Gén. 2:3) se puede entender el término como todo trabajo creativo, toda obra que interviene en la creación. Y como la misma palabra también aparece en los textos que hablan de la construcción del tabernáculo los sabios de Israel relacionaron melajá con todo lo que tiene que ver con la obra del tabernáculo.

De allí se sacan los 39 trabajos generales prohibidos para el shabat, sembrar, arar, segar, engavillar, majar, bieldar, limpiar, moler, cribar, amasar, cocer, esquilar, lavar la lana, mullirla, teñirla; hilar, tejer, hacer dos cordoncillos, tejer dos hilos, separar dos hilos; hacer nudos, soltarlos, hacer dos costuras, desgarrar algo con objeto de hacer dos costuras, cazar un ciervo, matarlo o despellejarlo, ensalarlo, curar la piel, pulirla, cortarla; escribir dos letras, borrar con el fin de escribir dos letras; edificar, demoler, apagar (fuego), encender (fuego); golpear con martillo, transportar de un ámbito a otro.

Amado discípulo del Mesías, nuestro Maestro nunca quebrantó el shabat. Sigamos su ejemplo, como está escrito en 1 Juan 2:6: “El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo.”

Shavua tov,

Ketriel

jueves, 28 de febrero de 2013

SOBRE MAASE / DIEZMO

Núm. 18:21, 24 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio de la tienda de reunión… Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a YHVH en ofrenda: por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad. (RVR2011)

El diezmo, en hebreo maaser, es la parte de los productos agrícolas que había que separar una vez al año y entregar a sus respectivos destinatarios. Hay tres tipos de diezmo en la Torah: el primer diezmo, en hebreo maaser rishón, el segundo diezmo, maaser shení, y el diezmo del pobre, maaser aní.

En primer lugar se separaba la terumá, “la porción separada” que se entregaba directamente al sacerdote. La cantidad oscila entre 1.7 – 2.5 % (1/60 – 1/40) del producto.

En segundo lugar se separaba el maaser rishón, que es el 10 % de lo que queda del producto, y se entregaba al levita. El levita, a su vez, separaba el diezmo de lo que recibía, que se llama terumat maaser, y lo entregaba al sacerdote, cf. Números 18:26.

En tercer lugar, se separaba el maaser shení, que es el 10 % de lo que queda del producto, y lo llevaba a Yerushalayim para ser comido allí. Esto se hacía el primero, segundo, cuarto y quinto años del ciclo agrícola de siete años, cf. Deuteronomio 14:22-26. En el tercero y sexto años, en lugar del maaser shení se separaba el maaser aní, el cual era entregado a los pobres, Deuteronomio 14:28-29. En el séptimo año no se separaban los diezmos de la agricultura.

Los obreros que obtenían sus ganancias en trabajos que no tenían que ver con la agricultura, por ejemplo pescadores y mercaderes, diezmaban también en el séptimo año.

El diezmo fue dado a Hashem, y luego Él se lo dio a los levitas. Así que, ninguno podía decir que estaba dando el diezmo a los hombres, aunque en lo práctico son los hombres los que reciben el diezmo. El diezmo es dado a cambio del ministerio levítico. Parte de ese ministerio es la enseñanza de la Torah, como está escrito en Deuteronomio 17:9-11: “Y vendrás a los sacerdotes levitas, y al juez que fuere en aquellos días, y preguntarás; y te enseñarán la sentencia del juicio. Y harás según la sentencia que te indicaren los del lugar que Hashem escogiere, y cuidarás de hacer según todo lo que te manifestaren. Según la ley que ellos te enseñaren, y según el juicio que te dijeren, harás: no te apartarás ni a diestra ni a siniestra de la sentencia que te mostraren. (RVR2011)

En Deuteronomio 33:8-10 está escrito: “Y a Leví dijo: Tu Tummim y tu Urim, con tu buen varón, Al cual tentaste en Massa, Y le hiciste reñir en las aguas de la rencilla; El que dijo a su padre y a su madre: Nunca los vi: Ni conoció a sus hermanos, Ni conoció a sus hijos: Por lo cual ellos guardarán tus palabras, Y observarán tu pacto. Ellos enseñarán tus juicios a Jacob, Y tu ley a Israel; Pondrán el perfume delante de ti, Y el holocausto sobre tu altar. (RVR2011)

En Malaquías 2:4-7 está escrito: “Y sabrán que yo les envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Yahweh de los ejércitos. Mi pacto fue con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado. La Ley de verdad estuvo en su boca, y no fue hallada iniquidad en sus labios: en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad. Porque los labios de los sacerdotes han de guardar la sabiduría, y de su boca buscarán la ley; porque mensajero es de Hashem de los ejércitos. (RVR2011)

ketriel Blad.

miércoles, 27 de febrero de 2013

EL RUAJ HAQODESH (ESPIRITU SANTO) NO ES UNA PERSONA

1- ¿En qué parte de la escritura dice que hay que Tener Fe EN el espíritu de YHWH? La escritura enseña que hay tener FE en el Elohim Padre y en Yeshúa el Mesías. Pero no dice nada sobre tener FE en el espíritu de YHWH.

2.- ¿Porque si es que el espíritu de santidad es una persona, no tiene un trono, tal cual lo tiene Elohim el Padre y Yeshúa el Mesías?

3.- ¿Por qué al espíritu de santidad, jamás se le ora en las escrituras, jamás se la gloria, jamás se le canta?

4.- ¿Porque la escritura habla del espíritu "DE" Dios, no de Dios espíritu? Si usted tiene una Silla con 4 cuatro patas, le pregunto; ¿Son las patas de la silla, la misma silla? Claro que no, son parte de esta. Asimismo el ruáj (espíritu es “DE” YHWH) es absoluta y totalmente dependiente de Eterno.

Es más, en una ocasión nuestro maestro santo Yeshúa dijo: “El consolador que vendrá, el cual PROCEDE DE MI PADRE” Lo cual indica que no es una persona, sino un “algo” que PROCEDE de ALGUIEN, o sea del PADRE YHWH. El cual es según el mismo Mesías Yeshúa: “El Único Elohim Verdadero” (Juan 17:3).

1. Entonces, Yeshua les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló y les dijo: Recibid el espíritu santo (Juan 20:21-22).
Aquí podemos ver claramente que el espíritu santo no es una persona, sino el soplo divino que procede de Yeshua.

2. Juan dijo: Yo a la verdad los bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; el los bautizará en espíritu santo y fuego (Lucas 3:16). De tal manera que, así como el agua y el fuego no son personas, el espíritu santo tampoco es una persona.

3. No se embriaguen con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sean llenos del espíritu (Efesios 5:18). Entonces, así como el vino no es una persona tampoco el espíritu santo es una persona.

4. Y tres son los que dan testimonio: el espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan (1 Juan 5:6-7). Así como el agua y la sangre no son personas, el espíritu santo tampoco es una persona.

5. Y los discípulos estaban llenos de gozo y de espíritu santo (Hechos 13:52). Así como el gozo no es una persona sino una cualidad, el espíritu santo tampoco es una persona sino una cualidad de la cual se debe llenar todo creyente.

6. "en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en espíritu santo, en amor sincero" (2 Corintios 6:6). Aquí se menciona al espíritu santo entre varias cualidades. Expresiones como esas no serían tan comunes si el espíritu santo fuera en realidad una persona.

7. “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Yeshua el Mesias, para perdón de los pecados; y recibiréis el don del espíritu santo” (Hechos 2:38). Aquí se muestra claramente que el espritu santo no es una persona sino un don de Dios.

Algunos trinitarios dirán: ¿Luego la Biblia no le atribuye al espíritu santo acciones que corresponden a personas tales como: enseña, intercede, habla, oye, se entristece, se alegra, se compadece, ora, se aflige y da testimonio?

Sí, es cierto. Pero la Biblia tiende a personificar cosas. Por ejemplo:

Dice que la sabiduría tiene hijos (Lucas 7:35). ¿Es la sabiduría una persona? Claro que no.

La escritura también dice que el agua y la sangre son testigos (1 Juan 5:6-7). ¿El agua y la sangre son personas? Por supuesto que no.

También dice que la muerte y el pecado son reyes (Romanos 5:14.21). ¿El pecado y la muerte son personas? No lo son.

Yeshua dijo que las piedras clamarían (Lucas 19:40). ¿Las piedras son personas? Claro que no.

Así como la Biblia personifica cosas, cualidades, dones etc, también personifica al espíritu santo, pero esto no significa que sea una persona celestial.

Aunque algunos textos dicen que el espíritu santo habló, otros pasajes dejan ver claramente que esto se hizo mediante ángeles o seres humanos (Hechos 4:24-25; Hechos 28:25; Mateo 10:19-20, compárese Hechos 20:23 con Hechos 21:10-11).

Todo esto armoniza con el hecho de que en general la Biblia se refiere al espíritu santo de manera impersonal, como al compararlo con agua y fuego (Mateo 3:11; Marcos 1:8). Una comparación de textos bíblicos que se refieren al espíritu santo revela que las personas pueden llenarse de él; pueden ser bautizadas en él; y pueden ser ungidas con él. (Lucas 1:41, Mateo 3:11, Hechos 10:38). Ninguna de estas expresiones sería apropiada si el espíritu santo fuera una persona.

Moré Erick.

miércoles, 13 de febrero de 2013

¿PORQUE LAS MUJERES SON CORTINAS?


De la porción (parasha) que estudiamos esta semana llamada Trumá:

Cinco cortinas estarán unidas una con la otra; también las otras cinco cortinas estarán unidas una con la otra. (Éx. 26:3 LBLA)

¿Por qué las cortinas son llamadas mujeres?

He encontrado ocho templos del Eterno en las Escrituras: el templo celestial, el tabernáculo, los tres templos en Yerushalayim, el ser humano, la congregación del Eterno y el Mesías. Todos estos están creados para ser moradas para la Deidad. Todos los templos son similares y si estudiamos los detalles del tabernáculo podemos entender cómo debe ser una morada perfecta del Eterno.

Ahora vamos a fijarnos en las cortinas que fueron hechas para cubrir la casa en el desierto. Si el tabernáculo terrenal es similar a la congregación del Eterno, podemos aprender principios de él que también son aplicables en la congregación.

En el texto hebreo las cortinas son llamadas mujeres y hermanas. El texto hebreo que se tradujo como “una con la otra”  – ishá el-ajotáh, אחתה-אל אשה – significa literalmente “una mujer con (o hacia) su hermana”. Cada cortina es comparada con una mujer y todas las cortinas son hermanas. Esto nos enseña que en la congregación del Eterno las mujeres son hermanas y deben ser unidas de manera muy fuerte para que nunca más puedan ser separadas.

Esta unidad es una de las condiciones para que la congregación pueda ser una morada para el Eterno. Donde no hay unidad no puede haber una casa para el Eterno. Cuando las mujeres se unen una con la otra con corazones unidos podrán ser una parte muy importante en la morada del Todopoderoso.

Que el Eterno quite de nosotros todo lo que impide que seamos unidos totalmente para 
que su gloria pueda ser manifestada dentro de y entre nosotros.
Bendiciones,

Ketriel Blad.